Notas de Prensa

 

Con la presencia del rector de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), Dr. Hermes Sifuentes Inostroza; el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Dr. Ever Vigo; el director del Museo de Arqueología, Dr. Franklin Díaz Pretel; docentes, arqueólogos y estudiantes, se presentaron los últimos avances de las excavaciones en el Complejo Arqueológico Huacas de Moche.

 

El director del Proyecto Arqueológico Huacas de Moche, Carlos Rengifo, explicó que las excavaciones permiten conocer las prácticas funerarias y rituales de quienes habitaron este lugar hace unos 1,500 años. En la plataforma Uhle se investiga un patio ceremonial con contextos funerarios, mientras que en el área urbana se estudia cómo vivían, qué consumían y qué objetos utilizaban. Entre los hallazgos destaca el entierro de un niño, un contexto poco frecuente, acompañado de ofrendas.

 

Por su parte, el arqueólogo Jermi Mejía López explicó que los trabajos se desarrollan en el Conjunto Arquitectónico 61, donde destaca la tumba de un infante de aproximadamente uno a un año y medio de edad. señaló que el entierro presenta el patrón funerario característico Moche, con el cuerpo recostado, la cabeza orientada al sur y las piernas al norte.

 

El entierro estuvo acompañado por un ajuar funerario compuesto por dos silbatos, una sonajera y una vasija escultórica, elementos que aportan información sobre las prácticas culturales y funerarias de esta sociedad.Asimismo, se recuperaron vasijas domésticas asociadas al abandono del espacio, que permiten conocer aspectos de la alimentación, actividades cotidianas y uso de los ambientes residenciales.

 

El Conjunto Arquitectónico 61 se ubica en el sector sur del núcleo urbano Moche y presenta pequeñas plataformas y muros divisorios que delimitaban espacios para distintas actividades. Los trabajos incluyen registros gráficos, altimétricos, fotográficos, fílmicos y aéreos, y continuarán con niveles más profundos para identificar las transformaciones arquitectónicas.

 

La investigación busca ampliar el conocimiento sobre la población que habitó el núcleo urbano Moche y acercarse a su vida cotidiana, más allá de los espacios ceremoniales. La actual etapa culminaría en aproximadamente un mes y el área será posteriormente protegida con arena limpia ante posibles lluvias asociadas al fenómeno de El Niño.